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Adrogué, febrero 6 de Paso a contestar su carta punto por punto, pues el espacio escasea. Respecto a la parte que me corresponde de la obra, tengo reunido mucho material, pero no le daré forma hasta tanto vea el tomo I, así seguiré fielmente el mismo sistema adoptado por usted. Los templos de New México estudiados por G. Kubler son todos posteriores al Luego le sigue La Navidad de Chilili, de Por consiguiente, puede usted, o mejor dicho, debe usted dejar ese tema para el tomo siguiente.

De la perversión moral de la España de nuestros días Con motivo del libro «Todo el mundo», de facultad Santiago De Liniers - I - Cuenta la Historia que, después de la comida, el Duque y Facultad Quijote se fueron a dormir la siesta, y Sancho acudió a dar conversación a la Duquesa, que estaba con sus dueñas y doncellas. Sancho declaró allí que él tenía a su amo por loco, menguado y mentecato. Aplicando esto al caso actualidad, digo yo, bastante atribulado: «Si en esta nación de dieciocho millones de habitantes hay seis u ocho mil tunos, entre militares y civiles, sin fe ni honra, sin idea noble, sin patriotismo y sin virtud de ninguna clase, los cuales, para escalar, y robar, y disfrutar, hacen mil infamias, y, sin embargo, gobiernan siempre por turno y saquean y destruyen la tierra, es consecuencia precisa, o bien que el resto de los españoles, hasta completar los dieciocho millones, es de idiotas, o bien que todos son tan pillos y tan viles como los seis u ocho mil que descuellan, brillan y mandan. Los personajes que figuran tienen que ser la flor y nata de España. Todo hombre que conserve un resto de pudor debe echar a correr y huir de esta buzonera inmunda, y sacudir el polvo de sus zapatos al pasar la frontera; toda mujer honrada debe hacer lo propio, cuidando de no volver la vista, para no quedar convertida en estatua de sal. Tal es la primera reflexión que se me ocurre después de haber leído el nuevo libro del señor De Liniers.

Gracias a Dios, trabajar con ellos, me dio bastante experiencia. Agregó Enrique. Escasamente con un disco grabado y Los Cadetes de San Pedro ya comienzan a sonar fuertemente en la radio sampetrina. El Fénix San Pedro, Coah. Torreón, Coah. Ahí venían los tonos, las posiciones de los dedos, los cambios. Y ahí me empecé a enseñar… Pero desde los seis o siete años ya agarraba la pin…guitarra. Y…me di cuenta, que me gustaba; porque desde que Dios echaba su luz por la mañana, nombre…agarraba la pin…guitarra guitarra desde las ocho de la mañana hasta las doce la soltaba; entraba en la tarde, a las dos, a la escuela.

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